Allora & Calzadilla. BLACKOUT

Allora & Calzadilla, Vista de la exposición BLACKOUT en MAXXI Roma. Foto: Musacchio Ianniello. Cortesía de la Fondazione MAXXI

Un transformador eléctrico reventado transformado en escultura, un surtidor de gasolina esculpido en piedra caliza fosilífera, una motocicleta con una trompeta soldada al tubo de escape, una mesa transformada en lancha motora, enormes imágenes realizadas a partir de fragmentos de paneles fotovoltaicos y un coro que canta una composición realizada a partir de las palabras de Benjamin Franklin: “¡…cuántos bellos sistemas creamos, para luego destruirlos! Si no se ha descubierto otro uso para la Electricidad, este, sin embargo, es algo considerable, que puede ayudar a hacer humilde a un hombre vanidoso.”

Las sugerentes obras de Jennifer Allora y Guillermo Calzadilla, unos de los artistas más estimados e innovadores de la escena artística internacional, se presentan en la exposición BLACKOUT, comisariada por Hou Hanru y Anne Polopoli, en el MAXXI del 16 de febrero al 30 de mayo de 2018.

Para esta exposición, los artistas han trabajado a partir de las características arquitectónicas específicas de la Galería 5, relacionando escenografía, obras y museo.

Entre las obras que se exponen encontramos Petrified Petrol Pump (2010), un surtidor de combustible abandonado que parece que se ha convertido en piedra. Esta pieza alude a la explotación cíclica y a la destrucción que caracteriza la relación del hombre con la naturaleza; esculpido a partir de una piedra caliza que contenía fósiles, es una evidencia de las eras geológicas de la Tierra y de los organismos que han contribuido a la creación del combustible fósil. Las tecnologías de hoy en día se convierten en reliquias, en el objeto de la arqueología del futuro, y lo que de alguna manera es responsable del cambio climático, ha contribuido a su propio fin, siendo reabsorbido por la naturaleza.

Una pieza de la serie Solar Catastrophe (2016), en las que los artistas utilizan fragmentos de paneles solares de silicona policristalina, que disponen dentro de una rejilla geométrica con el fin de crear un diseño basado en la Teoría de la Gestalt, también se presenta en esta exposición. Las fracturas, las pausas, las grietas creadas dentro de la composición trazan una frontera entre la nada y una referencia al Arte Modernista, así como a las crisis energéticas del mundo contemporáneo. Los artistas consideran el panel fotovoltaico como un símbolo complejo de la evolución de las tecnologías energéticas. Mientras que lo fotovoltaico no depende de combustibles fósiles compuestos de carbono –uno de los principales causantes del cambio climático- está sin embargo relacionado con otros procesos de extracción y explotación de recursos,  que ponen en entredicho otras cuestiones relacionadas con la sostenibilidad. En Solar Catastrophe, se realiza una deconstrucción del panel fotovoltaico para convertirlo en lienzo y en metáfora que alude a todo el detritus que el progreso deja atrás.

En su trabajo sobre el complejo tema de las fuentes de energía alternativas, la combinación de la dimensión económica, ideológica y estética, es primordial para los artistas: he hecho, han instalado un sistema de energía solar que suministra la electricidad necesaria a las obras de la exposición.

La exposición incluye también Blackout (2017), pieza que da  nombre a la exposición. Realizada a partir de uno de los transformadores eléctricos quemados que causó un apagón generalizado en Puerto Rico en septiembre de 2016, la escultura consiste en elementos de cobre que contienen carga eléctrica, fragmentos de cerámica y bobinas de transformador. La obra se completa con el trabajo de voces mains hum (2017), creado por el compositor americano David Lang (esta es su tercera colaboración con los artistas) e inspirada por una cita de Benjamin Franklin sobre la energía eléctrica. La composición de Lang, concebida en colaboración con los artistas como parte fundamental de la escultura, es interpretada por el grupo VoxNova Italia (que trabajan por segunda vez con los artistas – la primera fue con motivo de la participación de los artistas en la Bienal de Venecia 2015, con la obra “In the Midst of Things” presentada en la exposición All the World’s Futures).

La exposición también incluye algunos vídeos como The Night We Became People Again (2017), filmado en la zona de Guayanilla-Peñuelas en la costa suroeste de Puerto Rico, donde se encuentra la Cueva Vientos, y donde además tiene lugar el proyecto de larga duración comisionado por la Dia Art Foundation, “Puerto Rican Light (Cueva Vientos)”. El film se diluye entre el mito prehistórico de un origen Taino, una planta petroquímica abandonada, una plantación de caña de azúcar, y la historia del novelista y famoso militante marxista puertorriqueño José Luis González “La noche que volvimos a ser gente”. Una voz fuera de cámara imita los sonidos de la corriente alterna, usándola como dirección composicional. Así, la voz se convierte en un elemento que sutura un flujo disyuntivo de narrativas. La letra de la canción, lejos de tener una coherencia semántica, se transforma en un collage sonoro afectivo.

Una video-review acompaña la exposición, ofreciéndola una dimensión histórica, con obras que evidencian el largo compromiso de los artistas con el análisis de conceptos clave de la contemporaneidad como la identidad nacional, la democracia, el poder, la libertad, la participación y el cambio social.

Los vídeos grabados en Puerto Rico, China, Japón, Irán, Estados Unidos, Turquía, Italia y Francia nos permiten entender mejor la importancia del sonido en su trabajo: voces, palabras, ruidos y música representan la violencia explícita en la política, la economía y las relaciones sociales. Allora & Calzadilla subrayan la naturaleza internacional de la circulación de sonidos y crean un sistema de resonancia. En sus obras, los artistas reúnen una constelación de significados y conexiones, situaciones híbridas capaces de crear imágenes que materializan la complejidad de la realidad.

A través de un enfoque crítico y visionario que supera los límites entre las diversas categorías del pensamiento artístico, social y filosófico, los artistas realizan una relectura del presente, ofreciendo nuevos puntos de vista.

BLACKOUT confirma la vocación de Allora & Calzadilla por la reflexión sobre acontecimientos y circunstancias relacionadas con la realidad histórico-política; en esta exposición, la cuestión principal es la relación de las fuentes de energía con el capitalismo, el poder y la particular situación política de Puerto Rico, donde los artistas viven y trabajan. La exposición saca a la luz las fuerzas geopolíticas que juegan un papel fundamental en la isla, un “territorio no incorporado” de los Estados Unidos, actualmente en crisis por una deuda pública descontrolada y por una seria crisis energética, que ha revelado el legado del colonialismo americano y su complicidad con el capitalismo financiero global.

Texto procedente del dossier de prensa de la exposición, traducido del inglés por Cristina Blanco.

Imágenes:

Enlaces de interés:

 

Informaciones prácticas