Carlos Amorales. La vida en los pliegues. Pabellón de México en la 57ª Bienal de Venecia

La aldea maldita, 2017 Film, blanco y negro, sonido 13 min. (still)

La Secretería de Cultura de México a través del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), presentan La vida en los pliegues [Life in the folds] propuesta del artista Carlos Amorales con la curaduría de Pablo León de la Barra. Este proyecto representa México en la 57ª Exposición Internacional de Arte – La Biennale di Venezia.

El proyecto de Carlos Amorales para Biennale Arte 2017 es el resultado de una amplia investigación en donde el artista introduce un lenguaje formal que se depliega en los diferentes trabajos incluidos en la instalación. El título que hace referencia a la novela de Henri Michaux publicada en 1949, “surge de la tensión entre lo muy concreto y lo muy abstracto, es aquí donde aparecen una serie de imágenes poéticas que tienen que ver con los lugares donde encontramos la vida, no en medio de las páginas sino en los pliegues, en los quiebres, y los intersticios, en las cosas más pequeñas”.

La exposición comienza con un conjunto de poemas escritos a través de un abecedario encriptado creado por el artista con figuras tridimensionales. Los textos, dispuestos sobre mesas que nos remiten a hojas de papel, implican una transición de lo tipográfico hacia lo fonético. Cada carácter es también un instrumento de viento hecho de cerámica: una ocarina que al tocarse, emite un sonido particular con cada letra. Este lenguaje codificado puede ser interpretado verbalmente pero también puede ser usado como nota musical. Un millar de ocarinas establecen una relación con la composición gráfica de las 92 partituras de papel que se despliegan en las paredes del Pabellón. Todos estos elementos se integran en la película La aldea maldita que articula los diversos niveles del lenguaje, y en la cual se narra la historia de una familia de migrantes que es linchada al llegar a un pueblo. En ésta, un titiritero controla a los personajes de la historia en un teatrino creado por el artista acompañado por un conjunto musical que toca las ocarinas interpretando la música, los diálogos y el ambiente sonoro de la película.

En las palabras del curador “La vida en los pliegues es una obra de arte total, en la cual las diferentes disciplinas involucradas, artes visuales, animación, cinematografía, música, literatura, poesía y performance se entrecruzan, creando tensiones, activando el pensamiento y desestabilizando sus parámetros” En una bienal que desde su título, VIVA ARTE VIVA, celebra el arte y su capacidad de abrazar la existencia y de enfrentar la realidad en un mundo lleno de conflictos, La vida en los pliegues inventa nuevos vocabularios, lenguajes, imágenes y sonidos para que la vida pueda reinventarse.

Texto procedente del dossier de prensa de la exposición.

Nota de intención de Carlos Amorales

Pienso que estamos en un momento en el que debatir sobre la libertad de pensamiento es vital, si queremos vivir en una sociedad en la cual diferentes puntos de vista converjan y contribuyan a fortalecer nuestra noción de igualdad y de justicia.  Desde el campo del arte, he investigado la encriptación de la escritura mediante la invención de una tipografía abstracta: una estrategia que sirve para preservar contenidos, que en su forma legible serían silenciados. Para el pabellón de México en la 57ª Exposición Internacional de Arte – La Biennale di Venezia desarrollé la codificación del alfabeto como un lenguaje formal, partiendo de la abstracción hasta llegar a la figuración, y comunicar abiertamente. 

La vida en los pliegues parte del titulo de la novela de Henri Michaux para generar una imagen sobre estar entre las cosas: entre las páginas de un libro o de un periódico, entre países y culturas, entre ideologías opuestas, entre uno y el otro. Este “estar entre” ha sido el centro de mi exploración artística: la máscara, ya sea literalmente o como lenguaje visual, situado como una membrana entre ámbitos opuestos.    

La instalación consiste en la articulación de tres piezas interrelacionadas formalmente, que convergen en una película. Para su realización, utilicé consecuentemente 74 formas planas irregulares, hechas a partir de recortes de cartón, con las cuales se cuenta la historia de una familia de inmigrantes que es linchada, historia basada en cientos de casos ocurridos en las ultimas décadas. 

En esta obra las imágenes de la migración y del linchamiento son metáforas de una crisis generalizada que necesitamos debatir. La migración es consecuencia de las actuales políticas económicas que han desintegrado poblaciones enteras. En contrapunto, los linchamientos acontecidos en las últimas décadas, los ajusticiamientos ciudadanos recientes y los movimientos de autodefensa, evidencian momentos de autogobierno, en los cuales la gente ejerce subjetivamente la justicia, que en principio administra objetivamente el Estado.

Situar estas metáforas dentro de una estructura nacional, paradójicamente situada en una plataforma global, permite preguntas urgentes que nos atañen tanto local como globalmente. Ante la oposición a la globalización de los nuevos movimientos nacionalistas, si el territorio nacional en gran medida ya tiene dueños, ¿de que tipo de nacionalismos estamos hablando?

Carlos Amorales

29 de marzo, 2017

Presentación del proyecto por Carlos Amorales

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