Gilberto Güiza-Rojas

En la Lucha, 2017 Archival Pigment Print 120x80 cm. Gentileza del artista,

Jeux de Rôle (re)présenter le travail. 

Primera exposición individual del  artista fotógrafo Gilberto Güiza-Rojas, seleccionado por el jurado de la Galería del Crous de Paris en 2016.

Artista Colombiano, nacido en 1983, Gilberto Güiza-Rojas vive y trabaja en Paris. Es miembro fundador del grupo Diaph8. Colectivo nacido en el seno del master Fotografía y arte contemporáneo de la Universidad de Paris 8 para crear una red y una plataforma de iniciativas artísticas.

Gilberto Güiza-Rojas considera el mundo del trabajo como un territorio donde se mezclan las relaciones personales y profesionales con los códigos de comunicación, una jerarquía, y evidentemente, códigos vestimentários donde la imagen misma del individuo se transforma y se uniformiza.

El trabajo ha sido considerado como un espacio de lucha desde el fin del siglo XVIII, cuando las primeras leyes contra las huelgas y la formación de sindicatos fueron instaurados en Francia. Un espacio con connotaciones políticas muy comprometidas, que fueron utilizadas en la propaganda de guerra. Pero, más allá de este cliché, el trabajo es un espacio sintético que reagrupa diferentes capas de la sociedad.

A través de la fotografía y del video, su obra interroga el lugar del individuo en el trabajo, y se interesa particularmente por aquellos trabajos que habitualmente consideramos en las jerarquías bajas de las empresas (incluso de la sociedad): actividades “manuales y no calificadas” que no portan el carácter del saber-hacer artesanal. Este tipo de trabajo presenta una gran ambigüedad con respecto a su importancia (no siempre reconocida), y en el “lugar” que tienen (y deben guardar) aquellos y aquellas que lo ejecutan  en la sociedad.

¿Cómo, entonces, representar el trabajo en un momento en que se convierte en abstracto y precario, sobretodo?

Para la fotografía, una posibilidad sería construir una imagen utilizando la estetización del trabajo como medio de representación, a diferencia de una iconografía tradicionalmente documental.

No es una cuestión de una imagen que glorifique el trabajo o los trabajadores. Tampoco de una denuncia indulgente de las condiciones de trabajo. Se trata de una imagen que va en contra de la “buena postura” y “lo correcto” a realizar en el trabajo, los cuales deben tenerse debidamente para representar una insignia frente a los clientes, para ser más productivos y para respetar los protocolos. Se trata de deshacer los límites que la fotografía construye, por lo general, entre el mundo de la belleza y el mundo de los invisibles, de los trabajadores que, por el “status” de su trabajo son, de cierta manera, transparentes a las miradas de los demás.

*Texto realizado por el artista y traducido por Carolina Matamala 

Esta exposición es parte de los eventos para el “Mes de la Foto” en Paris.

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