Leandro Katz. El rastro de la gaviota

Alfabeto Lunar I. 1978. Mural, 27 fotografías b/n.

El rastro de la gaviota es la primera exposición individual del artista argentino Leandro Katz en España y se presenta en el espacio de La Principal en Tabacalera Promoción del Arte. La exposición se abre al público coincidiendo con la celebración de la 36ª edición de ARCOmadrid, #ArgentinaPlataformaARCO.

Leandro Katz (Buenos Aires, 1938) es un artista, escritor y realizador argentino, conocido por sus películas y sus instalaciones fotográficas.

El rastro de la gaviota hace un recorrido por más de cuatro décadas de trabajo continuado en la carrera artística de Leandro Katz (Buenos Aires, 1938). Se presentan ocho series fotográficas (60 impresiones) y trece obras audiovisuales, incluyendo películas documentales y filmes experimentales de los años 70 y 80. Con un proyecto expositivo original, y sin seguir un orden cronológico, la exposición se estructura por grupos de trabajos relacionados conceptualmente, conformando un registro visual de la obra del artista basado en su conexión con la historia latinoamericana y el mundo cultural neoyorquino, los dos lugares y escenarios que componen su universo personal y artístico.

El título de la exposición proviene de la obra que la cierra. El rastro de la gaviota (1982), un segmento del primer largometraje de Leandro Katz El espejo sobre la luna, descrita como “un acertijo metafísico” en el que se mezclan la memoria y la fantasía.

La cultura maya es quizás el impulso más visible y emblemático del trabajo de Leandro Katz y la ventana a través de la cual muestra su convicción de que el pasado es la historia del presente. En este sentido, la muestra incluye 25 fotografías del Proyecto Catherwood (1985-1995), una reconstrucción fotográfica de las expediciones arqueológicas de John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood en el siglo XIX, a través de México y Centro América, y 12 fotografías del Arco de Labná, antiguo centro ceremonial de la civilización maya en el estado de Yucatán.

Para Leandro Katz lo importante no es la obra, sino la trayectoria para llegar a ella, el proceso de experimentación. Adentrándose en el cine y la experimentación técnica, en el año 1972 filma su primera película, Estación Los Ángeles, un híbrido entre la imagen fija y la imagen en movimiento. Siendo la película más simple, directa y probablemente menos ambiciosa del artista, en muchos sentidos, podría considerarse la más bella. En ella, retrata una pequeña comunidad que vive junto a las vías del ferrocarril en la región bananera de Quiriguá, Guatemala. Realizada en una sola toma, se compone de un número idéntico de planos fijos y planos en movimiento que avanzan mientras la cámara se desplaza a lo largo de las vías del tren.

Entre 1976 y 1982, realizó una serie de películas experimentales sobre la luna. En esta muestra se proyectan tres de ellas: Tomas lunares, Notas lunares y La ventana de Judas. El proceso consistía en filmar la salida y puesta de la luna en diferentes lugares: azoteas de Nueva York, playas de Rhode Island y sitios de Yucatán.

En relación con las películas sobre la luna, y su interés por el lenguaje, entre 1977-1980 estuvo trabajando en los Alfabetos lunares. Un proyecto exhaustivo y detallado en el que fotografiaba el ciclo lunar con la intención de conformar un nuevo alfabeto. Si bien el mes lunar es de veinte días, era importante lograr 27 variaciones para completar una serie que incluyera la letra ñ. La meteorología jugaba un papel decisivo en este proyecto, ya que la luna a veces atraviesa el cielo durante el día, y algunas noches la visibilidad no es buena. Si perdía la oportunidad de fotografiar la transición correcta en ese mes lunar, debía esperar el nuevo ciclo, veinte días después.

La exposición incluye también una obra muy particular que pocas veces ha sido mostrada: Rollo Seis. El Gran Tarot de Charles Ludlam, 1987, uno de los pocos filmes del Teatro del Ridículo y de su fundador el actor Charles Ludlam. En medio del estallido de la revolución sexual de los años 60, Ludlam alquilaba un cine porno donde él y su grupo actuaban de manera experimental y exuberante. Leandro Katz colaboró con la compañía en diferentes funciones, junto a la película, se muestran en monitores secuencias de imágenes de siete piezas del Teatro del Ridículo: Cuando las reinas se embisten o La conquista del universo, Mojones en el infierno, El Gran Tarot, Barbazul (una adaptación del cuento de H.G. Wells), La isla del Dr. Moreau, Los eunucos de la Ciudad Prohibida, Corn y Camille.

Al haber vivido desde muy joven en un centro cultural tan vibrante como Nueva York, Leandro Katz aprendió a combinar los matices existentes en las relaciones centro-periferia. No cortó sus vínculos con las influencias culturales del centro sino que más bien adoptó las prácticas estéticas contemporáneas que le ofrecía, como el cine experimental y la multiplicidad de técnicas, y regresó a la periferia para labrar sus ideas y temas conceptuales. Es en el centro donde construye su discurso sobre la dominación y la colonización, o sobre las falacias de la historia, en obras como la película y las fotografías de Paradox o el documental El día que me quieras, 1997, donde aborda dos episodios distintos de la política neocolonial.

Otra obra relacionada con la guerrilla en América Latina es la instalación Tania: máscaras y trofeos donde Leandro Katz recupera la historia de la activista y guerrillera argentina Haydeé Tamara Bunke Bider, conocida como Tania. Se relata su vida, su trágica muerte y desaparición, hasta la recuperación de sus restos en 1998. Las fotografías expuestas y los textos murales no solo hacen referencia al destino de Tania y otros guerrilleros, sino que también se detienen en el uso de las fotografías tomadas por los propios revolucionarios, que a partir de los años ochenta fueron comercializadas para ilustrar artículos y biografías.

Comisaria: Berta Sichel

Texto realizado a partir del dossier de prensa de la exposición.

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